Vera Cruz Salamanca escudoIlustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción de la Virgen María, su Madre (Cofradía de la Vera Cruz)
Sede: Capilla de la Vera Cruz
Web: www.veracruzsalamanca.es

Historia

Sus orígenes se remontan a 1240, cuando se erigió una congregación de disciplina en el entorno del Campo de San Francisco, donde se fundaron una capilla y un hospital. Dos siglos y medio después, se reorganiza y funda la actual Cofradía de la Vera cuya fecha de constitución es el 3 de mayo de 1506. En 1525 se fusionó con la de la Purísima Concepción, lo que se refleja en su titulación actual.

La cofradía fue una institución importante en la Salamanca de los siglos XVI y XVII. Regentó un Hospital para pobres, enfermos y peregrinos conocido como el Hospital de la Cruz de los Penitentes. Entre 1527 y 1532 se unió con el Hospital y Cofradía de la Concepción formando un único Hospital: el Hospital de la Cruz. A consecuencia de la unión hospitalaria promovida por el Rey Felipe II, el hospital se integró en el Hospital General de la Santísima Trinidad en el año de 1581, cuando contaba con una desahogada situación económica gracias a cuantiosas donaciones.

A 1615 se remontan las procesiones y actos pasionales más antiguos que en la ciudad de Salamanca se conservan: el Acto del Descendimiento y la Procesión del Santo Entierro. En 1616 se sumó la Procesión del Domingo de Pascua. Estas tres celebraciones constituyen el núcleo esencial de la Semana Santa salmantina.

Durante ese periodo, obtuvo varias bulas papales y un interesante privilegio real concedido por el rey Felipe II que le otorgaba la exclusividad de organizar las procesiones de disciplina, lo que en la práctica significó que ninguna otra cofradía pudiera sacar procesión alguna a la calle. Los reyes Felipe III y Felipe V confirmaron esta prerrogativa. La Vera Cruz ejerció este privilegio firmemente por espacio de dos siglos, pero en el siglo XVIII no consiguió impedir que la Congregación de Jesús Nazareno saliese en Semana Santa, lo que obtuvo tras varios pleitos de mucha resonancia social. Aun con todo, La Vera Cruz logró imponer algunas de sus reivindicaciones, y la Congregación tuvo que salir desfilando a las órdenes de la Vera Cruz.

Desde 1725 la cofradía poseyó una imprenta que donó María Estévez, viuda del impresor Lucas Pérez. Se encontraba en la calle de Serranos. Aquí se realizaron importantes obras que engrandecieron la cultura salmantina de la época, de autores de la talla de Diego de Torres Villarroel. También en este siglo se realizan los pasos procesionales de mayor relevancia artística, debidos a Alejandro Carnicero y Felipe del Corral.

El siglo XIX fue un periodo negativo para la cofradía pues perdió gran parte de su patrimonio en la Guerra de la Independencia (1808 - 1814) y con las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz. Sí se conservó la capilla, las obras artísticas y un importante legado documental, que han llegado a nuestros días, pero se perdieron muchas otras propiedades.

Conoció una época de relativo afianzamiento a finales del siglo XIX y comienzos del XX, época en la que destaca la gran devoción que despertaba la imagen de la Dolorosa de Felipe del Corral. Finalizada la Guerra Civil pasó por grandes estrecheces económicas y perdió un gran número de hermanos. Esta situación comenzó a mejorar hacia de 1985, transformándose en una cofradía joven y dinámica, que cuida su patrimonio y reivindica su historia.

Desde 1952 custodian el templo propiedad de la cofradía las Religiosas Esclavas del Santísimo y de la Inmaculada, instituto que tiene por carisma la adoración perpetua de la Eucaristía. Hay que señalar que las cofradías de Jesús Flagelado (1948) y de la Oración en el Huerto (1952) tienen sus orígenes en la Cofradía de la Vera Cruz. En 1985 organizó la Procesión del Stmo. Cristo de los Doctrinos en la noche del Lunes Santo. En el año 2000 fue erigida como asociación pública de fieles, adecuando su status jurídico al Código de Derecho Canónico inspirado en el Concilio Vaticano II. Durante las dos últimas décadas ha restaurado su importantísmo patrimonio escultórico. En 2006 celebró brillantemente su V Centenario con multitud de actos religiosos y culturales, incluyendo la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad.

Titulares

La reliquia del Lignum Crucis es el titular principal de la cofradía. Se encuentra en la Capilla de la Cofradía de la Santa Vera Cruz de Salamanca, sita en el Campo de San Francisco de la capital Charra, sede de la Cofradía. Preside la hornacina más próxima al presbiterio del muro del Evangelio.

Según se afirma en un documento conservado por la cofradía y con fecha de 3 de Mayo de 1825, la reliquia fue donada a la Cofradía en el último tercio del s. XVII por el R. P. Fray Juan de Dios, pobre religioso conventual del Calvario – hoy convento desaparecido – quien la trajo de Roma tras acudir dos veces a Capitulo Descalzo. La nota de 1825 nombra la mayordomía de 1826, que recaería en Exmo. Sr. Marqués de Alcañices, Conde de Grajal, quien era primo del Marqués de Cerralbo que a su vez había sido nieto del primer Conde de Cerralbo, hermano del mencionado Fray Juan de Dios.

El Lignum Crucis, con su relicario, es considerado paso insignia o titular de la Cofradía, y era el elemento central de la Procesión del 3 de Mayo o de la Cruz, que se celebró desde los orígenes de la Cofradía hasta el año 1987. Desde el S. XVIII además figura en la Procesión del Encuentro. Se da a venerar cada 3 de mayo.

La titular mariana de la Cofradía, la Inmaculada Concepción, fue encargada por la cofradía al gran imaginero Gregorio Fernández, quien la realizó en 1621. Vino a sustituir a otra de poco relieve artístico. Esta imagen causó un gran impacto en Salamanca sirviendo de modelo en lo sucesivo para las imágenes de esta advocación en la ciudad. Destaca su rica policromía, realizada por Antonio González. Se sitúa en el centro del Retablo Mayor de la Vera Cruz.

Acto del Descendimiento

Este es el acto más antiguo de cuantos organiza la Vera Cruz y por tanto también lo es de la Semana Santa. Se instituyó a imitación de las celebraciones de la Pasión que tenían lugar en Perú, la Nueva España y Madrid. Sus primeras ordenanzas las firmó el Obispo de Salamanca D. Luis Fernández de Córdoba en 1615. Ha perdurado en el tiempo con algunas interrupciones. Dejó de celebrarse a mediados del s. XIX para ser recuperado por la cofradía a instancias del Obispo Padre Cámara en 1887. Se deja nuevamente de celebrar en 1891. En 1946 fue recuperado por la Junta Permanente de Semana Santa. Se ha celebrado en varios escenarios: Ermita de la Vera Cruz, Agustinas, Plaza Mayor, Iglesia de San Martín y Patio Chico. En 2006 recuperó su ubicación original, que se consolidó en 2008. Desde 2013 es organizado nuevamente en exclusiva por su cofradía titular, la Santa Vera Cruz.

Se mantiene fiel sus orígenes en lo esencial. Este acto es el preámbulo de la Procesión del Santo Entierro, pero en el siglo XX debido al cambio de horario de los Oficios de la mañana a la tarde se desligó de la procesión. Se inicia con una breve procesión desde la Capilla al Humilladero. Una vez los celebrantes están en el Calvario, se lee un fragmento de la Pasión y se realiza una meditación por parte de los cofrades. A continuación se representa el Acto propiamente dicho, del Desenclavo del Señor de la Cruz, con la imagen de Cristo Nuestro Bien, que es descendido de la Cruz por varios cofrades. Los clavos y la corona de espinas son presentados a la Virgen y al Pueblo. La imagen del Señor, que es articulada, es venerada en multitudinario besapiés, y posteriormente es conducida en procesión a la Capilla donde está preparado el Santo Sepulcro. En el se verifica el Entierro de Cristo. Preside el Sr. Obispo de la diócesis.

El grupo escultórico está integrado por cinco imágenes, Cristo Nuestro Bien, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de la Amargura, obra de Pedro Hernández, y Dimas y Gestas (ladrones), que realizó Antonio Paz. Todo el grupo data de 1615, año en que se instituyó el Acto del Descendimiento y la Procesión del Santo Entierro. San Juan y la Virgen se integran también en el paso del Calvario, junto al Cristo de los Doctrinos y María Magdalena. La imagen de la Virgen además sale como imagen exenta el Lunes Santo en la Procesión del Cristo de los Doctrinos.

Pasos Procesionales

La Oración en el Huerto, de Juan Tenán Coll de 1727, vino a sustitur un grupo más antiguo que ya se encontraba inventariado en 1679. Es un grupo de cinco figuras talladas y policromadas, de tamaño inferior al natural. En 1950 se funda en torno a este grupo una cofradía, la de la Oración en el Huerto, que es la encargada de sacarlo en procesión el Viernes Santo y actualmente recibe culto en la iglesia del Carmen de Abajo, siendo propiedad de la Vera Cruz.

La Flagelación del Salvador, de Alejandro Carnicero, esculpido hacia 1724. Se conserva el dibujo de "presentación" del paso, firmado por el escultor y que se conserva en la Biblioteca Nacional en Madrid. El grupo fue regalado a la cofradía por Manuel Francisco Pérez de Parada, que era mayordomo. Sale en la Procesión del Santo Entierro cargado a hombros por 24 hermanos.

El Balcón de Pilato, primera mitad del siglo XVIII, tradicionalmente atribuido a Alejandro Carnicero y realizado en la misma época que La Flagelación. Recientes investigaciones cuestionan esta atribución. Fue donado por Manuel Francisco Pérez de Parada y Nicolás Romero. Sale en la Procesión del Santo Entierro y es portado a hombros por 24 hermanas de paso. Es el único grupo escultórico de Salamanca portado exclusivamente por mujeres.

Jesús con la Cruz a cuestas, vulgo "Nazareno chico", anónimo de principios del siglo XVIII, es una imagen de vestir de notable calidad artística. Protagonizaba la procesión conocida como "De los Nazarenos" el Jueves Santo hasta que el Obispo Tavira unificó todos los desfiles el Viernes Santo, dejando de salir por espacio de un siglo. En 1918 se recupera para la procesión del Santo Entierro. Desde 1985 sale a hombros de 30 hermanas, constituyendo el que probablemente sea el turno de carga femenino más antiguo de España.

La Caída, vulgo "Verónica" es un grupo anónimo cuyos orígenes se sitúan en el siglo XVII. Ha sufrido diversas variaciones en su composición a lo largo de la historia. Fue remodelado en 1863 por Pedro Micó, pero el resultado no fue del agrado de los cofrades, por lo que fue nuevamente compuesto en 1864 por Basilio M. italiano (sic) y Leopoldo Rovelo. Fue remodelado nuevamente en 1947 por el escultor bejarano Francisco González Macías, quien conservó el rostro de la mujer Verónica y el soldado romano, pero que realizó nuevas imágenes de Cristo, Simón de Cirene y el sayón que tira de la cuerda. Sale portado a ruedas en la Procesión del Santo Entierro.

El Calvario, es un conjunto heterogéneo que integra imágenes de los siglos XVII y XVIII. El crucificado es el Stmo. Cristo de los Doctrinos, imagen anónima de principios de siglo XVIII que algunos estudiosos atribuyen al círculo de Pérez de Robles sin demasiado fundamento. Es una obra de gran calidad y destaca por presentar el paño de pureza en aspa. La Virgen y San Juan proceden del grupo del Descendimiento. Completa la escena María Magdalena, de autor anónimo del siglo XVIII. Sale el Viernes Santo en la Procesión del Santo Entierro, portado en una carroza tallada en madera, sobre ruedas.

Santísima Virgen de los Dolores, obra de Felipe del Corral fue realizada en el primer tercio del siglo XVIII, y constituye uno de los mejores ejemplos del barroco escultórico en Salamanca. Inspirada en la Virgen de las Angustias de Juan Juni, su modelado responde a una estética más dulcificada, no exenta de dramatismo. Fue encargada y costeada por José Calvo Tragacete y su esposa Francisca de Mercadillo, para ser alojada y venerada en la capilla de los Dolores. No fue hasta 1754 cuando se incorpora a la Procesión del Santo Entierro, a petición de Antonio Calvo Tragacete, nieto de los donantes. Sale el Viernes de Dolores en la Procesión del Via Matris y el Viernes Santo en la Procesión del Santo Entierro, portada a hombros por 32 cofrades sobre un magnífico paso realizado en 1922 por los alumnos de las escuelas salesianas de Sarriá y regalado por su camarera Dña. Gonzala Santana.

Santo Sepulcro es una meritoria obra de anónima de 1678 y donada por Lorenzo García y Josefa de Aragón. Está realizado en ébano, concha, plata y cristal. En él se deposita tras el Descendimiento la imagen de Cristo Nuestro Bien, obra de Pedro Hernández de 1615. Sale a hombros de 18 hermanos el Viernes Santo en la Procesión del Santo Entierro y el Domingo de Resurrección, esta vez vacío, sobre una carroza a ruedas. En el día de Pascua, salían en este paso las tres marias y el ángel, anunciando la Resurrección.

Cruz Relicario del Lignum Crucis es sin duda la obra orfebrería más sobresaliente de cuantas desfilan en Salamanca. Se debe al orfebre salmantino Pedro Benítez y al escultor Cristóbal de Honorato. La policromía y dorado se debe a Domingo Nieto. Fue realizado en 1675. En el alma de la cruz alberga un relicario que contiene pequeñísimos fragmentos de la verdadera cruz de Cristo, regalados a la cofradía por un fraile del convento del Calvario. Fue costeado por el cofrade Pedro Martín. Sale el Domingo de Pascua portado a hombros por 18 hermanos.

Las tres Marias en el Sepulcro es un paso anónimo que data de 1617 y que ya en esa fecha procesionó en el cortejo del Domingo de Pascua. La escena narra el momento en que las mujeres encuentran vacio el sepulcro de Cristo, en la mañana de la Resurrección. Consta de cuatro imágenes de vestir, las tres Marias, María Cleofás, Maria Magdalena y María Salomé, y el angel anunciador de la Resurrección, "Non est hic". Fue retirado de la procesión a mediados del s. XX. Actualmente no procesiona debido a su mal estado de conservación, estando prevista su restauración.

Virgen de la Alegría, imagen anónima del siglo XVIII de gran dulzura. Destacan su corona y rostrillo de plata, así como su ajuar de sayas y mantos bordados. Su advocación original era "Virgen de la Salud". Al decaer la procesión del Resucitado en la primera mitad del s. XX, fue guardada con tal celo que la cofradía creyó que la imagen se había perdido. Fue recuperada en la década de 1970, y fue tanta la alegría que supuso su recuperación que fue modificada su advocación. Protagoniza el Encuentro con Cristo Resucitado en la mañana del Domingo de Pascua. Sale portada a hombros por 30 hermanas.

Cristo Resucitado, obra tradicionalmente atribuida sin mucho fundamento a Alejandro Carnicero pero recientemente atribuida a Juan de Villabrille y Ron, hacia 1700. Va acompañado por cuatro ángeles músicos que portan violín, viola, cornetto y chirimía. Protagoniza la Procesión del Domingo de Pascua. Es portado a hombros por 32 hermanos.

Cultos Principales

  • Fiesta Fundacional, 3 de Mayo
  • Fiesta de la Inmaculada Concepción
  • Fiesta Sacramental. Octava del Corpus Christi
  • Misa Mensual de la Cofradía, primer domingo de cada mes
  • Novenario a la Stma Virgen de los Dolores
  • Triduo y Exaltación a la Santa Cruz, septiembre
  • Via Crucis, cuaresma

Procesiones

  • Via Matris, con la imagen de la Stma. Virgen de los Dolores. Viernes de Dolores
  • Procesión del Stmo. Cristo de los Doctrinos y N. S. de la Amargura. Lunes Santo. Estación de Penitencia ante el Santísimo en la SIB Catedral.
  • Procesión del Santo Entierro, Viernes Santo
  • Procesión del Encuentro. Domingo de Pascua

Patrimonio

La Ermita o Capilla de la Vera Cruz se sitúa junto al Campo San Francisco desde el inicio del siglo XVI. Llega hasta el estado en la que la encontramos hoy después de dos grandes reformas a lo largo del tercer cuarto del siglo XVI y principios del siglo XVII.

Está realizada en muros de mampostería totalmente enfoscados, salvo los sillares en esquina y los contrafuertes que soportan la bóveda. Muestra tres fachadas siendo la sur la importante y en la que se encuentra su único acceso a los fieles. En esta fachada es donde se abre la portada realizada en el 1571 según las trazas marcadas por Martín Navarro tras las modificaciones sobre los dibujos de Rodrigo Gil de Hontañón. Encontramos dos cuerpos principales, el primero con un arco de medio punto de gran dovelaje cajeado al igual que las jambas que lo sustentan y enmarcado por pilastras rematadas con capiteles de decoración propia del renacimiento. Se asienta sobre ellas un sencillo entablamento en el que todavía se puede intuir restos de la decoración pictórica. El segundo cuerpo se centra en la hornacina bajo un arco carpanel entre simples pilastras cajeadas que alberga una imagen de piedra arenisca de la Virgen Inmaculada (Sebastián Dávila) de buena factura y aparentemente de una sola pieza a excepción de las cabezas que son de grano más fino. La hornacina la remata un frontón triangular y una cruz de madera claramente posterior. Ambos cuerpos se relacionan a través de tornapuntas de carácter orgánico con terminaciones vegetales en los extremos.

Destaca también en esta fachada la rejería de la ventana del coro y en la misma vertical la espadaña, de gran robustez y posiblemente realizada a finales del periodo renacentista, dada su decoración. En la fachada Este se encuentra el camerín de la Virgen de los Dolores concebida como ventana ciega ricamente decorada con formas vegetales y otros ornamentos.

En el interior, la Capilla se levanta como una única nave cubierta con bóveda de cañón, fajones y lunetos los tres primeros tramos y mientras que el cuarto lo hace una cúpula ciega sobre pechinas. Toda la Capilla está ricamente decorada como es propio del barroco. A los pies de la misma está un reducido coro sobre un arco rebajado y en la cabecera el Altar Mayor que ocupa todo el testero. Según reza la inscripción del arco del coro, la profusa decoración interior debe a Joaquín Benito de Churriguera, quien la realizó entre 1713 y 1714.

El retablo es tetrástilo levantado sobre un basamento de piedra arenisca sobre el que descansa un cuerpo de tres calles con predominio de la central. Se remata con un ático semicircular en el que destaca el grupo escultórico de la Exaltación de la Cruz formado por los ángeles con los atributos de la Pasión. Este conjunto comparte protagonismo con la Inmaculada Concepción (Gregorio Fernández 1622) que es el eje central y sobre la cual se escenifica todo el retablo. Quedando así representados los dos titulares de la cofradía.

De gran relevancia es también la Puerta del Sagrario de una placa de marfil con un altorrelieve de la Crucifixión (1674) y el frontal de Altar con cuidadas pinturas sobre cristal engarzadas por marcos de concha representan la vida de Cristo y la Virgen María.

A los pies de la Iglesia bajo el arco del coro se abren dos capillas-hornacinas que custodiaban las imágenes de San Juan Bautista y San Miguel Arcángel hoy situadas en el Altar Mayor. Ambas capillas presentan plantas idénticas en cuanto a su decoración barroca siendo retablos de únicos cuerpos y calles.