escudovcMuy Ilustre, Antigua, Venerable, Franciscana Hermandad y Cofradía de Penitencia del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz y Nuestra Señora de la Soledad.
Sede: Iglesia Conventual de Nuestra Señora de los Remedios, de los Padres Franciscanos de Cádiz.
Página web: www.veracruzcadiz.es
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1._ Título Original o actual de la Cofradía.

Al no existir documentos que acrediten la fundación de la .Cofradía, ya que en el saqueo de la ciudad por los ingleses en 1596 se perdió el valiosísimo archivo y numerosos enseres de esta Muy Ilustre Cofradía, no es posible conocer el título original de la Cofradía, pero se supone que sería el de "Cofradía de la Santa Vera-Cruz".

En el siglo XVII y en documentos que se encuentran en el archivo diocesano, esta Cofradía era titulada "Cofradía Insigne de la Santa Vera-Cruz". En las nuevas reglas que se confeccionaron y fueron aprobadas por el Obispo Tomás del Valle en el año 1766, esta Cofradía aparece titulada como "Muy Ilustre, Antigua y Venerable Cofradía de la Santa Vera-Cruz". Posteriormente durante los siglos XIX y la primera mitad del XX, el título se simplifica titulándose "Ilustre Cofradía del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz y Ntra. Sra. de la Soledad" y finalmente en la última etapa de la Cofradía se titula "Muy Ilustre, Antigua, Venerable, Franciscana Hermandad y Cofradía de Penitencia del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz y Nuestra Señora de la Soledad".

2._ Fecha de Fundación.

Al haber desaparecido en el saqueo inglés de 1596 los documentos de esta Muy Ilustre Cofradía, no es posible saber con precisión la fecha de fundación de esta Cofradía. Pero por las escrituras de adquisición de los terrenos para su Capilla propia en la Iglesia de San Francisco, así como de la Capilla del Sagrario contigua, podemos asegurar sin ningún género de dudas que existía en 1566, año en el que se instala en Cádiz la comunidad franciscana. Tradicionalmente se ha venido atribuyendo la fundación de la Cofradía, al así mismo fundador del Convento, Fray Juan Navarro, quien como anécdota, figura en documentos de la Hdad. Hispalense del mismo título como hermano de esa Cofradía del siglo XV.

El día 22 de Julio del año 1569 ante el escribano público don Jerónimo Valenzuela, la comunidad de frailes franciscanos, cede a la Cofradía los terrenos que actualmente serían la sacristía del Convento, para que la Cofradía construyese su Capilla, pero el día 22 de Julio de 1579 se firma ante el mismo escribano otra escritura por la que la comunidad cede a la Cofradía los terrenos que actualmente ocupa la Capilla. Estos documentos se conservan.

3._ Capilla de la Cofradía.

La Cofradía da culto a sus sagradas imágenes en su propia Capilla, cuyo terreno fue otorgado a la Cofradía por la comunidad franciscana en escritura firmada el día 22 de Julio de 1579.

La Capilla ocupa una de las tres naves que tiene la Iglesia Conventual de los padres franciscanos en la advocación de Ntra. Sra. de los Remedios. La Capilla mide 18.50 mts. de largo por 6.80 metros de ancho, con dos arcos a la nave central de la Iglesia, un arco que da al Sagrario y una ventana con una vidriera que representa la impresión de las llagas de San Francisco y una puerta que comunica con el claustro del Convento.

El magnífico altar del titular, está colocado al fondo de Capilla, de espaldas al sagrario y Capilla Mayor. Es obra de Alejandro de Saavedra, y está tallado en madera y dorado. Bajo el altar del titular hay una bóveda donde en tiempos, se enterraba a los hermanos de la Cofradía.

En la Capilla se encuentra también el altar de Ntra. Sra. de la Soledad, más pequeño que el retablo del Cristo y una gran hornacina o marco en forma de Cruz, donde en tiempos antiguos se colocaba el paso insignia de la Cofradía, una Cruz de plata con el Santo Sudario. Actualmente está colocada en esta hornacina la magnífica Cruz de Guía de la Cofradía. Estos altares son también de Alejandro de Saavedra.

4._ Reglas o Estatutos.

Las primitivas reglas se perdieron en el saqueo inglés de 1596. En el año 1766, la Cofradía elabora nuevas reglas, concretamente son aprobadas el día 1 de Febrero del año 1766 por la Cofradía y el Obispo Fray Tomás del Valle las aprobó el día 1 de Marzo de 1766. Las nuevas reglas se imprimieron en la imprenta gaditana de don Manuel Espinosa de los Monteros.

Las penúltimas reglas fueron aprobadas por el Obispado en 1985, tras el Cabildo celebrado en Diciembre del mismo año.

Finalmente, la Hermandad aprobó sus nuevos Estatutos y Régimen Interno en 2003, tras la petición realizada desde el Obispado de que todas las Hermandades adoptaran sus Estatutos a las conclusiones del Sínodo Diocesano del año 2000.

5._ Hermanos de Luz y Sangre.

Poco se sabe de las primeras estaciones de penitencia en Semana Santa de la Cofradía al haber desaparecido su valiosísimo archivo en el saqueo inglés del año 1596. Por el historiador Agustín de Horozco, se sabe que la Cofradía era "de disciplina". Por analogía con la Hdad. Sevillana de la misma advocación, podemos asegurar que durante esos años, los hermanos se dividían en dos grupos, hermanos de luz y hermanos de sangre. Todos ellos llevaban la cara tapada, vestían todos ellos largas túnicas de lienzo basto sin más distintivo que el escudo de la Cofradía. Los hermanos de luz venían a ser una cuarta parte de los disciplinantes, los hermanos de luz llevaban hachones o velas encendidas y los de sangre llevaban la espalda descubierta e iban flagelándose con unas disciplinas de rodezuelas o valatines. Al llegar a la Iglesia los hermanos de luz lavaban las espaldas mortificadas a los de sangre, con vino y especies. A las mujeres les estaba prohibido salir en procesión. El Cristo sería llevado por un clérigo, es decir, no iba en ningún tipo de paso o parihuelas. La Cofradía posteriormente, comenzó a llevar pasos, seguía siendo de disciplina y salía el Jueves Santo con sus cinco pasos cada dos años, los pasos eran: Cristo Vera-Cruz-Soledad-Sta. Cena-Oración Huerto-Santo Sudario. La imagen del Cristo salía acompañada de San Juan y la Magdalena.

En el siglo XVIII, Carlos III, suprime las Cofradías de disciplina, debido según el profesor Deleyto y Piñuela en su obra "La vida religiosa de España bajo el IV Felipe", a los abusos de los disciplinantes que utilizaban la disciplina como manera de conseguir alguna moza.

La Cofradía tuvo que elaborar nuevas reglas, que fueron aprobadas por el Obispo Tomás del Valle el 1 de marzo de 1.766. En las nuevas ordenanzas ya no se habla de hermanos de sangre.

6._ Imágenes.

La imagen del Santo Crucifijo de la Vera-Cruz que en la actualidad venera la Hermandad como Titular no es la primitiva, ya que sustituye desde el año 1773 (fecha de su incorporación a la Cofradía) a otra efigie del Señor Crucificado. Esta antigua talla del Cristo, que aún conserva la corporación, procede de las Indias y se halla realizada en cartón piedra. Su precario estado de conservación obligó a la Cofradía a retirarla del culto.

Por su interés documental transcribimos los folios pertinentes del "Libro de Cavildos de 1768", correspondientes al Cabildo del Viernes, 12 de Marzo del año 1773, que dice así:

"En este Cavildo los Ssres Dn Antonio Sopranis y Conde de Río Molino manifestaron que el efecto de su convocación era para hacer presente a la Cofradía que el Sr Dn Juan de Figueroa a su costa y devoción havia hecho construir en Nápoles una nueva efigie del Ssmo Christo, de que hacia donación a la Hermandad, y era la que por disposición de dho. Sr está expuesta de manifiesto en esta sacristía para que vista por los Sres Herms concurrentes determinasen sobre su colocación y admisión lo convenientemente y enterados todos los dhos Ssres de los referido y dado cada uno de los concurrentes su dictamen, advirtiéndose que la antigua ymagen del Ssmo Christo, por su antigüedad esta tan deteriorada que quasi le falta aquella disposición con que en los tiempos pasados se veneraba, y totalmente imposibilitada de poderse poner en el paso y salir en procesión según se havia conferenciado en varios Cavildos y acordándose la formación de nueva imagen de Jesús crucificado,se acordó de conformidad admitía la donación que hacedho SeñorDnJuan de Figueroa del Ssmo Chrisptoque esta presente y dho señor ha hecho venir de Nápoles; que este desde luego se coloque en el Altar y Capilla de la Herid. Para la Semana Santa próxima, para que a ésta única y singular imagen de Ntro Sr. Crucificado sea a la que se le tributen los cultos y adoraciones que se acostumbren por esta Cofradía y son devidos a la representación que/ significa: y mediante a que por el estilo de Italia o Romano en que está este Ssmo. Chrispto, sería regular hacerle algunos retoques a pincel, que lo adacten a la costumbre de este pueblo, en semejantes simulacros, encarga la cofradía a los Ssres sus diputados oficiales y consiliarios la disposición de que se ejecute y que hecho, la coloquen como queda dho. en su altar y Capilla, en lugar de la Ymagen de Ntro. Sr. Jesuchrispto que oy se venera en ella, ni en la Iglesia del Convento, en tiempo alguno, reservándose por ahora en el quarto interior de la Cofradía, para que por los mismos Ssres se de destino conveniente en otro paraje, sitio o lugar donde tenga culto y veneración la efigie antigua del Sr. de la Veracruz con lo cual se finalizó este Cavildo que firmaron los Ssres Diputados, el infrascrito Ssrio que assí lo certifico. Antonio Sopranis/ Juan de Hermosilla/ Juan Vidal Texero "

Como se puede comprobar por el acuerdo de este Cabildo y también por otros sucesivos, además de los testimonios escritos que nos dejaron varios historiadores contemporáneos a esos hechos, como Antonio Ponz, los hermanos de la Cofradía y sus devotos fueron muy reacios a la sustitución de la antigua imagen por la nueva, ya que se encontraba muy deteriorada por el material en que estaba realizada.A pesar del acuerdo de ese Cabildo, sabemos que se volvió a reponer en su altar, ya que los devotos no aceptaban el cambio. Sin embargo, transcurrido este período inicial de rechazo, parece ser que el nuevo Crucificado queda instalado ya en su retablo sin problemas hasta nuestros días, gozando de la devoción de los fieles y la admiración de los estudiosos.

La talla del Cristo sufrió daños de consideración en los disturbios del 11 de Mayo de 1931, en que se trató de derribar de su altar, sin que se consiguiera tal fin; no obstante las imágenes de Santa María Magdalena y San Juan Evangelista, que flanqueaban al Crucificado, así como la Virgen de la Soledad que se encontraba en su altar contiguo, corrieron peor destino, ya que fueron sacadas a la Plaza y quemadas junto a diversos enseres de culto. En las restauraciones llevadas a cabo en 1940 y 1983, se pudieron comprobar en la imagen los daños causados, tal como relata Álvaro Picardo en su Libro; en este sentido diremos que el Cristo al no poderse retirar del altar fue golpeado en sus piernas con unos candeleros, produciéndose incisiones en la madera con pérdida de la policromía.

La imagen, aunque siempre consta que procede de Nápoles, es sin duda un error generalizado que se arrastra desde sus orígenes, en que todo lo que procedía de Italia se tenía por "napolitano"; en este sentido, diremos que recientes estudios llevados a cabo en torno a la Escultura Genovesa del Setecientos nos aclaran que se trata de una obra de origen Ligur. Por su interés, curiosidad, y belleza descriptiva, transcribimos los párrafos que le dedicó el historiador y hermano de la Cofradía Álvaro Picardo en su citada publicación, y que resume de una forma exacta y concisa cuanto se puede decir de la talla del Crucificado:

"Está clavada a la cruz con tres clavos y su actitud es la de la muerte. Deja caer a su derecha la cabeza, de la que penden tres bucles de talla. Tiene los ojos cerrados, la barba rizosa bifurcada, el labio inferior sin vello, el continente noble y sereno y toda la efigie respira majestad, sin estridencias ni exageraciones trágicas. Su actitud es de intenso realismo, coadyuvando a emocionar las múltiples huellas de su tremendo martirio. El paño de pureza, generoso de pliegues, flamea hacia la derecha, en un alarde de gracia y de movimiento."

Como ya hemos reseñado, y si nos atenemos a la documentación existente, habría que asignar la paternidad artística de este crucificado a uno de los grandes maestros napolitanos de la segunda mitad del setecientos, como podría ser Giuseppe Picano, Sanmartino, o los Vaccaro, por nombrar a los más destacados de ese período. Así lo apuntó en su día el Dr. José Crisanto López Jiménez, en sus conocidos estudios sobre "La Escultura Mediterránea";también otros estudiosos, como el Profesor González Isidoro siguieron en esa línea.Pero comparada la imagen con los crucificados napolitanos de esa época vemos que tiene escasa relación, tanto técnica como estilísticamente.

Tras su restauración en 1983, en donde se obtuvieron datos de suma importancia, con un detenido estudios, incluido el el radiográfico, así como la comparación con otras imágenes de crucificados genoveses, estudiadas "in situ" en la ciudad de Génova y alrededores han hecho variar radicalmente el rumbo de esas atribuciones. Así pues hemos de hacer hincapié en la enorme similitud, tanto estructural como artística, la policromía a pulimento de matices verdosos, e incluso las dimensiones de la talla, con los crucificados genoveses de Antón María Maragliano y su taller, el gran "caposcuola" de la escultura lígnea genovesa del setecientos. Nos encontramos evidentemente con una obra del entorno del célebre escultor genovés.

Todas estas suposiciones se han visto confirmadas con la localización de un Crucificado en la Ermita de Santa Lucía de la ciudad ligur de Savona, con la que el crucificado gaditano guarda una enorme relación. El esquema general, su composición, el sudario, la policromía pulimentada de tonos verdosos, nos hablan del mismo autor, por ahora anónimo; esperemos que los archivos genoveses nos desvelen en el futuro al ignoto "maestro de la Vera-Cruz".

En el asalto y saqueo al Convento de San Francisco en el mes de Mayo de 1931, la Cofradía pierde gran número de enseres e imágenes, entre ellas a la Titular, Ntra. Señora de la Soledad. Tras la contienda civil, a partir de 1940, la Cofradía se reorganiza y saca a la calle un solo Paso (el estrenado en 1904) haciendo un gran esfuerzo económico con gran escasez de medios; en él se ubica al Crucificado y a sus pies una Dolorosa cedida existente en el Convento de Capuchinos.

En aquel momento se plantea como algo prioritario encargar la nueva Imagen de la Titular. Para ello la Junta de Gobierno comienza a realizar gestiones y contacta con varios escultores, entre ellos el gaditano Juan Luis Vassallo Parodi y el sevillano José Rivera García. Pero meses más tarde se decide la Hermandad por el escultor Sebastián Santos Rojas, con taller en Sevilla, encargándole la nueva hechura de la Dolorosa en 1944. Se dio la circunstancia de que el artista hace una Imagen en primer lugar, pero que al no ser de su agrado hace a continuación la definitiva.1

La Dolorosa es de las primeras obras conocidas de esta temática del famoso artista natural de Higuera de la Sierra (Huelva). Es una talla de 160 cms. de altura realizada en madera de ciprés, con ojos y lágrimas de cristal y de candelero para ser vestida. Presenta la mirada baja y un dolor contenido, de una belleza serena que representa a una mujer en edad madura. Esta imagen de la Virgen, como ocurrió con la destruida, tenía como destino salir en el Paso de Palio, que se estrenó por aquellos años y sigue siendo el actual; entonado en negro con orfebrería plateada, en profuso estilo barroco.

7.- Procesión.

Actualmente ésta Muy Ilustre Cofradía sale procesionalmente en la tarde-noche del Lunes Santo, encaminándose hacia la Catedral donde se efectúa con toda solemnidad la Estación de Penitencia, regresando posteriormente hacia su templo pasando por la Carrera Oficial.

La Cofradía procesiona con dos pasos, en el primero se representa el Calvario con la imagen del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz. En el segundo paso figura la imagen de Ntra. Sra. de la Soledad bajo magnífico palio.

El paso del Stmo. Cristo lleva como acompañamiento, una Capilla musical que interpreta saetas y motetes. La Virgen de la Soledad va acompañada de una Banda de Música que ejecuta sobrias marchas, a tono con el espíritu de la Cofradía.

Anteriormente, la Cofradía salía procesionalmente el Miércoles Santo, y durante algún año del siglo XIX, el Jueves Santo. Durante el pasado siglo, la Cofradía sacaba cuatro pasos: La Santa Cena y la Oración en el Huerto, que eran imágenes de poco mérito, a excepción del Ángel del Huerto, que era del siglo XVIII. Estos dos pasos, fueron vendidos en 1.905, a raíz de una profunda reforma que sufrió la Cofradía. Los otros dos pasos eran el del Stmo. Cristo, acompañado de San Juan y la Magdalena (imágenes perdidas en el saqueo del 31, excepto el Stmo. Cristo), y la Virgen de la Soledad bajo cúpula, que era la costumbre en Cádiz (no existía el actual palio). Esta imagen también se perdió en el saqueo de 1.931.

A raíz de la venta de los dos pasos en 1.905, la Cofradía comenzó a procesionar dos únicos pasos, como en la actualidad.

Se desconoce el paradero de la cruz de plata que procesionaba la Cofradía en el siglo XVII, quizá se perdiera en algún saqueo de los muchos que sufrió la ciudad.

También por un documento que se conserva en el Ayuntamiento, y que data de finales del siglo XVII, parece que la Cofradía sacaba el Santo Entierro en una urna de plata.

8.- Túnicas.

La túnica actual que se establece en el Art. 5º de los Estatutos de la Cofradía es "Túnica negra de cola, con antifaz del mismo color, ceñidor ancho de esparto y calcetines, zapatos o sandalias negras para ambas secciones". Los penitentes de las secciones del Stmo. Cristo, portan cirios de cera verde, que es el color identificativo de las Hermandades de la Vera+Cruz [Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco, ¿qué se hará?" (Lc 23,28-31)], y los penitentes de las secciones de la virgen, portan cirios de cera blanca.

Anteriormente a esta túnica, la Cofradía tuvo muchos tipos, combinando el color verde en las secciones del Cristo y el negro en las de Virgen.

Así, por ejemplo en 1.892, los nazarenos vestían túnicas blancas con largo escapulario verde, y en el escapulario cruz roja. En 1.890, vestían túnicas verdes. En programa de Semana Santa de 1.923, ya se señala otro tipo de túnica, verdes con capirote blanco, y escudo de oro en el Cristo y túnicas negras con capirote blanco y escudo de oro en la Virgen. Tras el saqueo, los nazarenos vestían túnicas verdes con botonadura roja, cíngulo rojo y antifaz y capa blancos en raso todo excepto la capa de lanilla, y en las secciones de la virgen, túnica negra de raso con botonadura, antifaz de raso y capa blancos. Esta túnica se ha mantenido hasta hace unos 25 años.

Actualmente figuran en el cortejo tres penitentes que visten el hábito franciscano [antifaz marrón, túnica de cola marrón y cíngulo con los tres votos franciscanos]. Lo viste el que lleva el Banderín de la Orden Franciscana y los dos acompañantes, recogiendo de esta manera el color de la Orden que fundara 'Il Poverello'.

9.- Bienes que posee o poseyó.

Entre los bienes que posee la Cofradía, destacan las imágenes titulares con sus respectivos retablos. La Cruz de Guía es de gran antigüedad y es una verdadera joya, actualmente no se procesiona porque está pendiente de restauración.

El antiguo paso del Stmo. Cristo, aunque está muy deteriorado tiene una magnífica canastilla que data del pasado siglo, de madera dorada y de autor desconocido.

Magnífico es el paso de palio de Ntra. Sra. de la Soledad. La canastilla es de metal plateado, cincelada al más puro estilo con ocho cartelas inspiradas en unas sacras que se conservan en el tesoro de la Iglesia del Hospital de San Juan de Dios de Cádiz. Sobre esta magnífica canastilla van doce varales del mismo estilo, bellísimos. El palio y manto, están bordados en plata en el taller de la gaditana Adela Medina. La canastilla tiene forma de "pecho de paloma", usual en Cádiz (este estilo). Todo el proyecto de orfebrería y bordados de este paso, fue hecho por el mayordomo de Hdad. Don Ramón Grosso Portillo.

La Cofradía tuvo una magnífica reja de ébano que rodeaba la Capilla y que se perdió en el saqueo inglés. También tuvo un relicario de plata con un santo Lignum Crucis, del cual se desconoce su paradero.

Perdió muchos enseres en el saqueo del día 11 de mayo de 1.931, perdiéndose la talla de Ntra. Sra. de la Soledad, San Juan, Sta. María Magdalena y la Virgen de los Dolores. Se salvó milagrosamente la talla del Cristo, si bien sufrió desperfectos en las piernas, siendo restaurada por el gaditano Láinez y recientemente por José Miguel Sánchez Peña.

10.- Épocas de auge y decadencia

Hasta el siglo XIX, la Cofradía no tuvo nunca problemas económicos ni de ningún tipo, ya que era una Cofradía muy aristocrática. Las principales familias gaditanas eran hermanas de la Cofradía. Toda persona de alta categoría que llegaba a la ciudad, se apresuraba a inscribirse en la Cofradía. El Secretario era siempre uno de los cuatro del Cabildo de la ciudad y las camareras de las imágenes, eran distinguidas y nobles damas. El siglo XVIII es la época de mayor auge en la Cofradía, todo se reforma, todo se cambia.

Para darnos una idea de la aristocracia de la Cofradía, en el saqueo inglés de 1.596, una de las pocas personas que se llevaron los ingleses como rehén, era el Prioste de la Cofradía, don Cristóbal Marrufo de Negrón.

En el siglo XIX, España vive una profunda crisis, guerra de la independencia, pérdida de las colonias, exclaustración…

Todo esto, lógicamente, afecta a la Cofradía. Hay un documento de 1.834 en el Gobierno Civil en el que se da por extinguida a la Cofradía de la Vera-Cruz. En 1.843, 102 hermanos antiguos de la Cofradía solicitan al jefe político que fuera restablecida la Cofradía cuya imagen titular estaba "llena de polvo y telarañas en San Francisco". Se restablece la Cofradía por la autoridad gubernativa en 25 de agosto de 1.843.

En 1.840 se produce en la ciudad un resurgimiento en las procesiones, la Vera-Cruz no salió hasta 1.851 y se decía que "la memoria de esta antigua Cofradía estaba casi extinguida". En 1.853 deja de salir y en 1.969 una representación de la Cofradía, con varas y sin pasos, participa en la procesión magna. El 21 de mayo de 1.885, es reorganizada y elabora nuevos Estatutos, aprobados por la Autoridad Eclesiástica en 16 de abril de 1.886. Vuelve a salir en 1.889 y 1.890. En 1.882 vuelven los franciscanos, que dejaron el convento en la exclaustración.

La Hermandad comienza a levantarse poco a poco, pero con el saqueo del año 1.931 vuelve la crisis. Los años 1.938 y 1.939, sale con la imagen del Cristo y en 1.940 se produce un gran resurgimiento. Entra de Mayordomo D. Ramón Grosso y Portillo. Al llegar la década de los sesenta, vuelve a enturbiarse el fervor de los cofrades y queda sólo al frente de la Cofradía el Sr. Grosso, alma y vida de la misma. A la muerte de D. Ramón, en 1.968, la Cofradía deja de salir y queda parcialmente abandonada y medio extinguida, hasta que a comienzos de la década de los 70, un grupo de jóvenes estudiantes se hace cargo de la Cofradía y comienza un nuevo resurgimiento que dura hasta nuestros días.